Tu primera vez

El inicio de tus relaciones sexuales es una experiencia muy distinta de lo que fue para las generaciones anteriores. Una mayor apertura, con más diálogo y menos historias que esconder, hoy hacen de la sexualidad un tema que se pueda charlar con padres, profesores del colegio o amigos, con total libertad.
Desde la aparición del SIDA en la década del 80, los temas de sexualidad son en muchos casos abordados en la familia por los padres y en algunos casos en la escuela, muchas veces por el temor, ya no del embarazo inoportuno, sino del contagio de infecciones sexualmente transmisibles.
Gracias a esta apertura, hoy en día los chicos como vos se animan a preguntar más frontalmente sobre algunos temas de los que antes “no se hablaba”: en especial los relacionados con la sexualidad. Las consultas por dudas sobre el inicio de relaciones sexuales o la solicitud de métodos anticonceptivos las realizan en forma espontanea. Preguntas relativas a posiciones sexuales, coito anal o masturbación, las charlan espontáneamente y sin tabúes.

La decisión A veces los padres temen que la información sexual y el mayor conocimiento sobre estos temas por parte de los jóvenes hacen que tengan relaciones sexuales a edades más tempranas. La realidad demuestra lo contario. Cuanta más información tengas, cuanto más posibilidades de hablar de estos temas (tanto en tu casa como en tu escuela) y cuanto mejor sea el acceso al sistema de salud, en general se retrasará más el inicio de las relaciones sexuales o lo harás en forma más pensada, más reflexionada y con mayores cuidados.
Lo cierto es que, en la etapa de la adolescencia, no existe una edad “ideal” para iniciarse sexualmente. Lo realmente importante es que puedas tomar esta decisión de la forma más libre y pensada posible, reflexionando sobre la importancia de esta experiencia. Que puedas decidir cuándo, cómo y con quién, sin la presión de tus amigos, de tu pareja o de la sociedad.
Las estadísticas nos dicen que la edad promedio de inicio de relaciones sexuales están alrededor de los 15 años en nuestro país, pero también sabemos que hay muchísimos chicos más grandes que aún no han tenido relaciones por no sentirse preparados, por no haber encontrado la persona adecuada o simplemente por decisión personal. Y eso es lo realmente trascendental, poder tomar la decisión en forma individual.
También sabemos que cuanto mayor seas al iniciarte sexualmente, más éxito tendrás en poner en práctica los cuidados anticonceptivos y de prevención de infecciones. Los chicos suelen ser hábiles en el uso correcto del preservativo y las chicas más efectivas en la negociación para que su novio lo use.

Los temores más frecuentes en las chicas El temor al dolor y al sangrado en tu primera vez es la incógnita más común entre las adolescentes.
La consulta ginecológica previa al inicio de relaciones y la información adecuada sobre las características de tu cuerpo son fundamentales para superar este temor.
Comencemos por conocer el himen. En general las personas de todas las edades tienen poco conocimiento de las características de los genitales externos de la mujer, sumado a fantasías que sitúan al himen como “una membrana que está en el interior de la vagina que se rompe con las primeras relaciones y son la causa del sangrado”. Vamos a aclararlo: ni es una “membrana”, ni está “en el interior” de la vagina, ni tiene que indispensablemente “romperse” y “sangrar”.

Qué es el himen

  • Un anillo o diafragma
  • Tiene un orificio central (si no fuese así no podrá salir la sangre menstrual…!)
  • Permite la colocación de un tampón aún en la mujeres “vírgenes” sin que se rompa
  • Es elástico (más aún en las mujeres jóvenes)
  • Está en la entrada de la vagina
  • Puede tener algunos pequeños desgarros en las primeras relaciones sexuales (y esta es la causa de los sangrados leves)
  • La “virginidad” no depende de su integridad!!!!!

En la consulta ginecológica, tu doctor puede mostrarte, en un simple examen y con la ayuda de un espejo, tu himen y las características del mismo para superar todas estas fantasías. Convengamos que los genitales femeninos no están en lugar de fácil acceso y visualización.
El conocimiento de tu cuerpo, más la recepción de toda la información que necesites para cuidarte y evitar tanto enfermedades de transmisión sexual como embarazos no deseados, son las mejores armas con las que podes contar para decidir por vos mismo sobre tu vida sexual y vivir tus experiencias con total tranquilidad.

Para estos fines contás con la cobertura que te brinda el Programa Ser. Este te da cobertura para realizar las consultas ginecológicas que necesites, junto a los estudios que tu médico te indique. Además también te provee un recetario con órdenes para adquirir métodos anticonceptivos.