Mitos y realidades sobre los métodos anticonceptivos

Si usás o estar por utilizar algún método anticonceptivo, para prevenir embarazos no deseados o la transmisión de enfermedades sexuales ETS, es bueno que previamente te informes sobre su correcto uso, efectividad y efectos adversos.

Sobre este tema existen muchos mitos que no son tales.

Te proponemos conocerlos:

  • Los métodos naturales (cuidarte con los días) no son aconsejados para adolescentes porque son poco efectivos y requieren un gran motivación por parte de la usuaria. REALIDAD
  • Los preservativos pueden tener microporos por donde pase el virus del VIH. Por ello no son seguros para prevenir las E.T.S. MITO
  • Las píldoras anticonceptivas no deben indicarse en adolescentes de menos de 3 años de edad ginecológica (o del inicio de sus menstruaciones). MITO
  • El primer mes de uso de la píldora hay que cuidarse con otro método anticonceptivo porque no es efectivo. MITO
  • Los parches transdérmicos y los anillos vaginales son una buena indicación para las adolescentes que se olvidan de la toma diaria de las pastillas. REALIDAD
  • Las adolescentes que están amamantando pueden tomar anticonceptivos hormonales que no afecten la lactancia ni al bebé. REALIDAD


  • Con el uso de los métodos anticonceptivos hormonales hay que hacer descansos periódicos para que no produzcan efectos adversos. MITO
  • Hay medicamentos que disminuyen la efectividad de los anticonceptivos hormonales. REALIDAD
  • Las adolescentes que nunca han tenido hijos no es conveniente que usen D.I.U. porque pueden favorecer las infecciones que le provoquen esterilidad. MITO
  • La anticoncepción quirúrgica en la adolescencia sólo está contemplada en casos muy especiales: enfermedades que se agraven con el embarazo, patología mental severa o enfermedades que se puedan trasmitir a los hijos. REALIDAD
  • La píldora del día después es abortiva. MITO